No hay que arrepentirse de haberlo dado todo, aunque falle. De haber arriesgado todo, nuevamente, aunque te lastimen. De haber querido y amado sin recibir lo mismo. La gente débil se arrepiente, la fuerte sale adelante. No te arrepientas de haber vivido algo que en su momento creías todo y de haber esperado algo dando más todavía pero sin recibir. No te arrepientas de confiar, aunque te vuelvan a fallar, ni mucho menos de seguir esperando. No se puede borrar lo que ya se escribió. No te arrepientas de los encuentros, la distancia y los desencuentros. De cambiar, proyectar y esperar. De creer que todo puede cambiar o simplemente seguir su ritmo. Una persona muy importante en mi vida, me dijo un día, que hay que amar, con locura y no arrepentirse y que va a doler. Cuánta razón tenía.

La vida te da y te saca constantemente. Ya lo escribí, ya lo dije, somos instantes. Una persona pueden permanecer en tu vida de dos maneras con amor o indiferencia. No te arrepientas de nada, de dar todo, de confiar y ayudar; porque cada vez que vuelvas a hacerlo vas a recordar la satisfacción que se siente hacer feliz al otro. En cambio las personas a las que ayudaste y te fallaron te van recordar cada vez que se lo hagan. Si hay algo en que aprendí en esta vida es a seguir dando todo, y siempre para adelante porque todo es enseñanza y todo a su vez aprendizaje 👌🏻

Soltar, dejarse llevar, ser. 

Por uno mismo, siempre ser, nadie puede cambiar la esencia de nadie. Ninguna persona en el mundo puede hacerte creer que sos algo que no sos, pero la culpable no es la persona en cuestión, es uno mismo. Una vez que aprendemos a aceptar nuestras derrotas, nuestros fracasos, nuestras debilidades, miedos y errores nadie puede elevarlos bajo ningún tipo de circunstancia. Somos lo que somos, estamos hechos de la gente que nos rodea, de lo que formamos como persona, como hijos, como amigo/a, como alguien en este mundo. Somos lo que hicieron con nosotros, pero siempre bajo esa línea: ser nosotros mismos. 

Luz, solo la luz. Esa: la del día, la de la vida, la que nos da el sol y la que damos nosotros. La luz lo es todo, energía, vibras, fuente de vida. Cuando estamos bien con nosotros mismos irradiamos luz, irradiamos amor. No hay nada mejor que encontrarse con uno mismo, somos luz; cuando damos amor, cuando lo sentimos, cuando ayudamos y nos dejamos ayudar. Cuando nos llenamos y completamos de gente maravillosa, somos luz, nos hacen luz. ✨💫

Tengo la certeza que cuando uno se siente bien consigo mismo, está bien con el mundo. Cuando uno verdaderamente siente que se quiere, quiere muchísimo más al resto. A veces queremos manejar situaciones por la otra persona que, no podemos. No todo se puede manejar en la vida. Cuando una persona comparte con uno sus pocos momentos de felicidad, sabiendo todo lo que sufrió y todo lo que lleva encima, ese es el momento en que nos damos cuenta lo importante que somos para el otro. Es tan simple como darse cuenta que cuando esa persona te deja vivir en sus risas somos directamente parte de su vida. 

No necesitamos aclararlo, nos miramos y entendemos todo. Es esa mirada, esos ojos. Los ojos con los que te mira alguien son el reflejo más puro de su alma. No estoy muy segura de qué es realmente el alma o si verdaderamente existe, pero cuando nos miramos siento algo que me explota por dentro y mismo ahí es cuando pienso ” me explota el alma, el corazón de amor”. Somos el reflejo de lo que hacemos por el otro, de como lo miramos y de las actitudes que tenemos. 

Sos luz, inspiración, alumbrando cada pedacito oscuro de mi. Sos y sos, tan vos. Con una extraña y peculiar manera de vivir, de llevar las cosas. Con un pequeño y mínimo detalle me haces volar, a veces el amor es más fácil de lo que creemos, a veces la vida misma lo es. Mi magia, dentro de un mundo lleno de gente que dice ser quien no es, vos, repito, tan vos. Mi inspiración, mi salvación, un poco fuerte todo; pero el tiempo no determina la importancia de la gente en tu vida, los hechos lo hacen. Llegaste para sanar cada partecita de mi, para salvar mi alma, llegaste; y cuando la gente llega la vida te está diciendo a gritos algo, siempre(como ya me dijiste). Te escribiría una y mil veces, sin nombres, apodos o suposiciones. Siempre vos. 

Magia 

Qué fácil se hace todo cuando estás, cuando te miro. A veces cierro los ojos cuando estoy por dormir, te veo. Empiezo a pensar en qué voy a escribir al otro día, porque eso generas en mi, ganas de vivir, escribir, de ser yo misma y hacer lo que amo. Sigo cerrando los ojos e instantáneamente pienso, mientras imagino qué podría escribir: “la puta madre porque no tengo mi computadora cerca”. Me levanto, la agarro y empiezo… en ese preciso momento no me sale ni una sola palabra, se fue la inspiración. ¿Pero cómo? Si hasta hace un minuto las palabras salían solas, ahora si, ahora entiendo. 

Imagino mi vida escribiendo mientras te miro a lo lejos, sentado en la mesa tomando café. Así tan simple como cuando un pintor necesita su modelo para crear una obra de arte, con vos no necesito crear nada, todo sale solo. Vos sos arte, para mí sos magia. Entiendo, repito. La inspiración se va una vez que abro los ojos, no estás, aunque estás. Los vuelvo a cerrar y las ideas, frases y demás vienen a mi cabeza en ese instante, los vuelvo a cerrar y te imagino. 

Es fácil escribir pensando en vos, logras hacer que algo tan complejo como la vida se solucione con un abrir y cerrar de esos ojos color café que tanto me gustan. Podes generar algo en mi que todavía no logro descifrar qué es bien, qué es realmente. Ya te dije, para mí, sos magia en esta vida llena de incertidumbres y miedos.